Un paciente que vive en otro país no puede pasar por tu consultorio antes de viajar, así que lo primero que se pregunta es si tu clínica existe y si quien lo va a atender es odontólogo de verdad. El sello Verificado por Elena le contesta eso con cuatro comprobaciones y una fecha. Revisamos que tu sede esté inscrita en REPS en la dirección donde atiendes, buscamos a cada profesional que nombras en ReTHUS, leemos sus diplomas o certificados de especialidad y miramos que tus perfiles públicos y tus reseñas lleven a esa misma identidad. El paciente ve el sello con esas cuatro cosas y la fecha de la última revisión, sin acceso a tu cédula ni a tus documentos. El sello no califica la calidad de tus tratamientos ni dice que una reseña sea auténtica. Elena adoptó este protocolo el 30 de julio de 2026, es igual en todos los planes y se repite al menos una vez al año.
¿Qué revisamos para darte el sello?
Son cuatro comprobaciones, y cada una tiene un límite que le decimos al paciente:
- Tu sede en REPS. Buscamos tu clínica en el Registro Especial de Prestadores en la dirección donde vas a atender. Que esté inscrita no quiere decir que alguien la inspeccionó, y no lo presentamos así.
- Cada profesional en ReTHUS. Con la cédula de cada doctor que nombras en tu perfil lo buscamos en el registro del Ministerio de Salud. La cédula solo se usa para esa búsqueda y nunca se publica.
- Su formación. Leemos el diploma o el certificado de especialidad que nos mandas y, cuando la especialidad tiene sociedad científica, consultamos su directorio. Leer un documento no es peritarlo, y una membresía se muestra como credencial, no como licencia.
- Su identidad pública. Miramos que tus perfiles y tus reseñas correspondan al mismo profesional y a la misma sede. Si algo no cuadra, te lo decimos. No podemos certificar que cada reseña sea auténtica.
¿Qué ve el paciente?
En tu perfil de getelena.com, en inglés, el paciente ve el sello, la fecha de la última revisión y las cuatro cosas que revisamos. También ve lo que el sello no dice. REPS y ReTHUS son consultas públicas, así que le explicamos cómo comprobar cada punto por su cuenta. Eso es lo que más tranquilidad le da a alguien que compara desde su casa: no tiene que creernos, puede revisarlo.
¿Qué no dice el sello?
No dice que la medicina sea buena. Elena no evalúa calidad clínica, no mide complicaciones, no promete resultados y no decide qué tratamiento le conviene a un paciente: eso lo decide el doctor. Tampoco decimos que revisamos sanciones o que un doctor tiene la hoja disciplinaria limpia, porque no todas las sanciones son públicas y no vamos a afirmar lo que no podemos ver. Y si una búsqueda no da resultado, nunca lo presentamos como prueba de que alguien no tiene licencia: te preguntamos a ti primero.
¿Cómo lo consigue tu clínica?
Nos mandas los documentos que están en requisitos: el código REPS de tu sede, la cédula y el diploma de cada profesional, la razón social con el NIT y la autorización para publicar tu perfil. Con todo completo te respondemos en un día hábil, y la revisión la hace una persona. Si falta algo, te decimos qué es. Mientras tanto apareces como Registrado, sin sello y sin pacientes a través de Elena.
El sello no se compra. Da igual el plan que tengas: la revisión es la misma, y pagar más no cambia el resultado. Cómo encaja la verificación en el resto del proceso está en cómo funciona Elena.
¿Cuándo se pierde?
La revisión se repite al menos una vez al año, y antes si cambia el estado de un registro, vence tu póliza o un paciente nos cuenta algo que tenemos que mirar. Si pasan doce meses y treinta días sin renovarla, el sello se retira hasta que la completes. Una queja no es, por sí sola, una conclusión sobre el doctor: revisamos la evidencia antes de cambiar nada.
El alcance completo, tal como lo lee el paciente en inglés, está en cómo verifica Elena a los doctores. Si quieres empezar, revisa los requisitos y ten a mano tus documentos.

